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Entretenimiento

Bad Bunny enfrenta demanda por uso de la imagen de una casa en video y conciertos

El cantante puertorriqueño Bad Bunny, una de las estrellas más influyentes de la música urbana, enfrenta una nueva controversia legal. En esta ocasión, un hombre de 84 años ha presentado una demanda alegando que el artista utilizó la imagen de su casa sin el debido consentimiento en un cortometraje y en los conciertos de su más reciente residencia en Puerto Rico.

La historia detrás de “La Casita”

La propiedad en cuestión, conocida popularmente como La Casita, está ubicada en Humacao, Puerto Rico. De color salmón con detalles amarillos, la casa apareció en el cortometraje Debí Tirar Más Fotos, uno de los proyectos audiovisuales más destacados de Bad Bunny.

Posteriormente, el artista sorprendió a sus fanáticos al recrear una réplica casi idéntica de la vivienda en el escenario del Coliseo de Puerto Rico, como parte de la escenografía de su residencia “No Me Quiero Ir de Aquí”.

El reclamo del dueño de la casa

Román Carrasco Delgado, propietario de la vivienda, asegura que en un inicio permitió que un equipo de producción tomara fotografías de su casa, pero que no recibió información clara sobre el uso que se le daría a esas imágenes.

En la demanda se señalan varios puntos clave:

  • Contratos cuestionables: Carrasco sostiene que firmó dos documentos en un dispositivo electrónico sin poder leerlos ni comprenderlos, ya que no sabe leer ni escribir.
  • Compensación insuficiente: Afirma que solo recibió alrededor de US$5,200, mientras que el cortometraje acumula decenas de millones de reproducciones.
  • Pérdida de privacidad: Desde que la casa se volvió viral, numerosos fanáticos visitan la propiedad para tomar fotos y videos, lo que ha afectado su tranquilidad.
  • Réplica en conciertos: Se construyó una reproducción exacta de la casa para la residencia de Bad Bunny, algo que, según el demandante, se hizo sin su permiso.

Carrasco está reclamando una compensación de al menos US$1 millón por daños emocionales, pérdida de privacidad y enriquecimiento ilícito.

Posibles consecuencias legales

El caso podría abrir un debate importante sobre los derechos de imagen y privacidad en Puerto Rico. Si se determina que los contratos firmados carecían de consentimiento válido, podrían ser anulados, lo que fortalecería la posición del demandante.

Además, el uso comercial de la imagen de una propiedad privada sin autorización adecuada podría derivar en un precedente legal para la industria del entretenimiento y la producción audiovisual.

Un caso en desarrollo

Hasta el momento, ni Bad Bunny ni su equipo han emitido declaraciones públicas sobre la demanda. Sin embargo, este caso promete seguir dando de qué hablar en los próximos meses, no solo por la notoriedad del artista, sino también por las implicaciones legales que puede generar en la relación entre la industria musical, los derechos de imagen y la propiedad privada.

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